El Quinteto Grande se inicia, en esta primera etapa, para homenajear al violinista Don Enrique Mario Francini, estandarte de un estilo, elegancia y virtuosismo tanguero sin igual. Una feliz unión de músicos de renombre, que abordan un tango clásico y camarístico, de una riqueza que trasciende décadas y evoca la poesía de una Buenos Aires brillante proyectada al mundo.